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En esta temporada de verano, la prensa de los EE.UU. ha inventado aun otra palabra para aumentar ese vocabulario grandote del inglés norteamericano.  A propósito, se trata de la depresión económica y tanto temor en que se encuentra el país este año.

Siendo nativo de dicho idioma (para que no se pierda nada en traducción), traduzco “staycation” así: vacaciones en que se quede a casa o, por lo menos, no se viajara muy lejos de casa.  Debido al precio de combustible allá en los EE.UU., mucha gente prefiere no gastar tanto para sus vacaciones este año.  Con la incertidumbre del momento alrededor de las elecciones presidenciales y la guerra en Irak, además la crisis de crédito, toda situación preocupante le quita las ganas de correr tantos gastos de entretenimiento ahora.  No se sabe si disminuyeran los ingresos, y de hecho nadie querría arriesgarse con más deudas.  Así crece la mentalidad en el país en este momento.

En “staycation”, el punto es bajar los costos de vacaciones por medio de no comprar boletos de vuelos, o no alojarse en hoteles.  Se supone que todos van a seguir comiendo igualmente – la situación económica no debería afectar los insumos todavía.  No está tan mal el aprieto.  Algunas personas se van a campamento o a sitios campestres, por ejemplo.  La meta es no correr tantos gastos mientras pasárselo bien.

Todos se dan cuenta que en las vacaciones este año, el nivel de diversión no será igual.  O sea que haya conexión alguna entre el costo y el goce.  En el mundo de lo material, lo barato carece algo de respeto, o de hechizo quizás.

Perdido en traducción, o perdido sin traducción, de veras “staycation” será palabra de corta vida hábil.  Como cambiará el entorno, asimismo cambiara la necesidad para ella.

No sólo son la minoridad del primero puesto ahora en los EE.UU., los latinos y su porcentaje de la población allá han crecido aún más que lo esperado. Además, la situación ya afecta la política y, a la vez aumentan los temores de los políticos.

Lo que ya predicen, según la Universidad de Miami, es que habrá un país bilingüe antes del 2050.  Para entonces, van a ver 100 millones de latinos en los EE.UU., un cuarto de la población entera.  Solamente México mantendrá su liderazgo como la nación de más hispanos, ya consta que hay 45.5 millones de latinos en los EE.UU. ahora, lo cual es más de la población de España.

Aterrados, los políticos este año ya actuaron afectando los Pagos de Estímulo Económico por el IRS (las siglas en inglés del Servicio de las rentas del interior).  Negaron este pago para los ilegales (los que no cuentan con un número de Seguro Social válido), quitándoles la oportunidad de cobrar un monto de 600 dólares (1200 dólares para parejas casadas) más un pago de 300 dólares por cada niño menor de 17 años.  Este hecho fue realizado en cualquier caso que exista una sola persona dependiente sin el número de Seguro Social.

Se puede nombrar este hecho xenofobia, lo cual significa el temor de personas ajenas.  Todos los trabajadores del país ciudadanos o ya legales cuentan con el pago, pero los demás sin documentación pierden.  Trabajan igualmente duro, pero asimismo pierden sin poder arreglar sus papeles por la falta de una amnistía general o el cambio de la política de inmigración.

Había una vez en la historia del país en que abrieron las puertas a los que inmigrarían para crecer, fortalecer y enriquecer la nación.  Al parecer, ya no quisieran fortalecerse ni enriquecerse más.  O sea que no querrán estudiar sus lecciones colegialas en castellano.

Hace casi un mes les escribí por correo a la revista peruana se llama Dedomedio.  En vez de esperar más tiempo en silencio, ahora publico esa carta.

Estimados:

Primero que todo, les mando un cordial saludo y felicitaciones por editar Dedomedio, la revista cada vez mejor y la más deslumbrante del Perú.  De hecho, ya están al nivel mundial cuando se compara con revistas de la vanguardia en Sudamérica, especialmente de Colombia y Chile.  ¿Han pensado en la sindicación de su contenido?  Oye, ya estoy adelantándome demasiado.

A propósito les escribo con miras de colaborar con ustedes y convertirme en redactor o corresponsal para su revista de maravilla.  Ya vengo con bastantes propuestas de artículos; los siguientes son cuatro ejemplos:

(Recorté las ideas, las cuales me servirán en algún momento para este blog)

Aparte, me ocurre que me encantaría promover, difundir y/o traducir y difundir algo de su contenido, ya que no existe nada tan bravo en Norteamérica, donde no existe sentido de humor alguno en la prensa de la lengua española, especialmente en cuanto a la política.  Ya me han publicado allá en inglés, pero en castellano aún no por ningún lado.

¡Aja!  Ahora sale la sorpresita: aunque les parezca increíble que pese a mi apellido, no soy peruano.  Enseguida escupo las verdades: soy extranjero residente, gringo, nativo de inglés, no cuento con ni una gota de sangre latina, ¡que barbaridad!  Me expreso con dominio de castellano, y por medio de una astucia y bastante poder de observación, me entero de tantos temas que hay que escribir sobre ellos.  Se supone que habré de explicarle al mundo según otro perspectivo.  Así es, así será, y así ustedes editarán su revista divertida de alta información para el goce de conocedores de cultura.

Les pido el favor de una entrevista, antes de que me atropellen acá en la calle en cualquier momento.  La vida es un ratito, nada más (disculpas a ese colombiano y sus pechiches, no es “ratico”).  Para mí ya es hora para llevar a cabo este ensueño mío por ser escritor de artículos y crónicas en la lengua de Cervantes (y también la del rey de España y Hugo Chávez, a pesar de que no se callasen nunca jamás).

Primer capitulo: El comienzo

Conocemos a latinas, chateándoles por el Internet o en persona por medio de viajes de vacaciones.  Los extranjeros capturan la ilusión de muchas y llaman mucha atención en Latinoamérica; en cambio, la belleza de las mujeres nos deslumbra a los hombres no latinos.  Jamás podríamos emparejarnos con estas linduras más jóvenes en nuestras patrias.  De repente viajamos los caballeros, pues nos caemos bien con las chicas, y justamente todos nos enamoramos.  Nos casamos algunos, sin pensarlo dos veces.  Amar es encaprichar y cegar, a menudo sin pensarlo en total.  Tal como pensábamos, pongámonos todopoderosos por un minuto, y preocupémonos mañana.  Lo que menos les interesa a muchos es cada detalle del asunto.  ¡Somos bobos enamorados!

Así empieza la pesadilla para mucha gente, debido a no poder conseguir visas para sus parejas.  La política de los países del Primer Mundo nos ha estorbado, nos estropeó el ensueño y nos friega diariamente.  De hecho, así sale la vida de miles de gringos, palabra que más odio en este universo.  Sino, tuve que acostumbrarme a ella, junto con miles de cambios distintos aparte.  Puesto que he dejado mi mundo por otro, y ya no hay alternativas.

Tengo cuarentaypico años ahora y vivo en el mundo hispanohablante.  Hace pocos años vivía en los EE.UU., sin conocimiento alguno de castellano.  Pero ya para mi es el idioma de todo actividad en la vida cotidiana, porqué acá estoy viviendo en el Perú ahora.  De otra manera sería encajarme aún peor, porqué en este entorno es bien obvio que soy extranjero.  Pese a rendirme, adaptar e intentar de encajar me sirven por un motivo bien llamativo: me casé con una peruana y ahora tengo una familia que más me importa que el mundo entero.  Bastante motivo por el giro de 180 grados tan tarde en la vida, consta que no nos van a dar las visas tan fácilmente.

Ha cambiado tanto la situación en los últimos años.  Ni siquiera les sale fácil para los mormones ahora.  Para esos misioneros norteamericanos tampoco rinden tan fácilmente las visas en este entonces, lo cual era un mito del pasado recién que les iba así.  Pues, ya no más hay porqué unirse a sus capillas con una esperanza falsa.  ¡Oigan, chicas!  Realicemos que el mundo ya no es el mismo.  De repente en el Primer Mundo les toca un temor de toda persona ajena, la cual se dicen de los inmigrantes.  Ya se llenó algunos países, al parecer.  Se cerraron las puertas, no hay cupo.

Había una vez en que los inmigrantes fortalecían otros países, mientras trabajaban los oficios menos deseables, mientras llenaban un ambiente con nueva sangre.  Todavía existe la situación en ciertos lugares, por ejemplo España.  Pero ya no en los EE.UU., Francia y todos que niegan las visas o se demoran años antes de regalársela, como Canadá.  Por eso no hay sitio para nosotros que hemos avanzado con formar familias.  Para nuestros hijos que engendramos, está bien, pero la madre no.  Aún pero para mujeres ya con hijos.  Pésima situación, y una lucha de veras.

Apenas he tocado el tema.  Lo económico es manejo extraño en Latinoamérica para el gringo.  Aprender la cultura distinta nos cuesta más que dominar el idioma.  Podré seguir escribiendo hasta darles ganas de bostezar.  En otro momento, entonces.  Espérenme un ratito.

Próximamente: Cuanto cuesta expatriarse